Artículo extraído de The Inquirer
Según la revista online TechRepublic, Microsoft utilizó un software pirata para crear algunos de los archivosde audio WAV presentes en su sistema operativo Windows XP.
Los investigadores estudiaron los archivos WAV con un editor de audio, y encontraron en los ficheros de ayuda de Windows nueve de estos ficheros que proporcionan los sonidos de fondo durante el Windows Media Player Tour.
Cuando estos ficheros se abren en el bloc de notas, aparece cierto tipo de marca de agua, que registra el software que el músico de Microsoft utilizó para crear los ficheros WAV. Allí, en toda su extensión, se encontraba la siguiente línea:
"LISTB INFOICRD 2000-04-06 IENG Deepz0ne ISFT Sound Forge 4.5"
Normalmente, esto supondría simplemente que Microsoft utiliza el software Sound Forge 4.5 de Sony para crear los ficheros. Sin embargo la palabra "DeepzOne" no debería estar ahí, según los redactores de TechRepublic.
Resulta que DeepzOne fue el co-fundador de un grupo de software pirata (warez) denominado Radium que se había especializado en romper la protección del software musical desde el año 1997. Precisamente una de los logros que más fama le dieron fue conseguir que circulase una versión crackeada de Sound Forge 4.5.
En opinión de TechRepublic, parece que uno de los colaboradores externos que se encargó de crear estos archivos WAV utilizó una versión ilegal de Sound Forge, la crackeada por DeppzOne.
A través de Google se pueden hacer muchísimas cosas, dentro de ellas una que me he encontrado a través de Digg (creo), que permite evadir cualquier tipo de medida de seguridad, como por ejemplo páginas bloqueadas o firewalls corporatvos que prohíben ciertos accesos.
A través de http://www.google.com/xhtml se puede entrar a cualquier página casi anonimamente, hasta tal punto que no carga imágenes y casi seguro que el servidor de la página ni se entera que alguien estuvo ahí.
En menos palabras funciona como un proxy, de tal modo que se puede acceder a cualquier página que google tenga acceso.
Vía | MarkTAW
Antes de que empiecen a leer aclaro que no son milagros, no esperen pasar de 512 K a 1 M tocando dos botones, jeje. Son sólo simples buenas configuraciones. Para optimizar la conexión tenemos dos opciones:
La primera, si tenemos un router por hardware, nos dirigimos a OpenDNS, donde hay un wizard con varias marcas de router y las indicaciones para configurarlo adecuadamente, si la marca de tu router no aparece se puede acceder a las configuraciones de forma manual, así que a no preocuparse.
La segunda, para los que no tienen router, tienen que instalar este programa llamado FastCache, que lo que hace es evitar la demora que se produce quiere acceder a una página y el navegador tiene que andar "buscando" los DNS's.
Vía | Chris Pirillo
Google Labs está experimentando una nueva forma de búsquedas a través de un proyecto llamado Accesible Search, pro lo que tiene de "novedoso" con respecto a el método que estan usando hoy en día es que (en este nuevo experimento) se puntúan más alto y por ende se posicionan más arriba a las web con mejor accesibilidad, que no necesariamente tiene que validar el código.
Pero bueno, todo está en los tan "ocultos y raros" algoritmos de Google.
Ah, si no les gusta la interfaz en inglés, pueden usar la que está en español.
Vía | Telendro
Finalmente se habían inscripto alrededos de 600 millones de personas para realizar "el gran salto" que ocurrió hoy a las 07:39 y 13 segundos (de Argentina) y que finalmente no sirvió para nada. Este "proyecto" tenía como fin el de alterar el eje de rotación de la Tierra.
Sin embargo, el Jefe de Astronomía del Planetario de Buenos Aires, Mariano Rivas, calificó a la iniciativa de "ingenua".
"La idea que la gente salte para mover la tierra es comparable con la intención de mover una montaña con un grano de arena", comparó el experto en Radio 10.
Rivas explicó que "toda la humanidad pesa menos que una montaña mediana".
Además de minimizar los argumentos ambientales de la iniciativa, el facultativo aseguró que "no se puede coordinar un salto mundial con precisión"
"Es una cosa risueña", ironizó Rivas y agregó que esta insólita convocatoria "quedará en el anecdotario de las curiosidades de la humanidad".
No obstante, Rivas sospechó que la convocatoria busca fines comerciales ya que "detrás de esta iniciativa hay remeras y material de mechandising que se vende por internet." (esto mismo pensé Yo).
Vía | Infobae
El Ministerio de Interior británico quiere contar con el poder de banear de Internet a sospechosos de ser hackers (yo preferiría llamarlos "crackers").
Los pasos necesarios para que la ley se haga efectiva se llevarán bajo la denominada Serious Crime Prevention Order, cuyo objetivo es el de combatir el crimen organizado en casos en los que la policía no tiene suficientes evidencias. Las cortes civiles serían las encargadas de imponer las órdenes ASBO, aun en el caso de que las personas acusadas nunca hayan sido encarceladas.
El objetivo está incluido en un folleto del Ministerio del Interior denominado "New Powers Against Organised and Financial Crime". Si se tratan estos asuntos en cortes civiles en lugar de cortes criminales, el estándar de lo que son las "pruebas" es mucho menos exigente. De hecho, incluso los rumores son evidencias admisibles, así que lo que un amigo oiga de ti acerca de otra persona podría dar como resultado que a esa tercera persona la encontraran culpable de algún delito.
Una corte civil podría tener la capacidad de imponer estas órdenes si creen que es probable que un sospechoso hubiera "actuado de forma que facilitase o pudiese facilitar la perpetración de crímenes serios".
Cualquier sospechoso de ser un crimila informático podría perder todas sus tarjetas de crédito, cuentas bancarias e incluso podría limitársele la cantidad de dinero que podría llevar encima.
Aunque pocos pedirían que los hackers o spammers estuvieran más protegidos, otros están algo preocupados por las libertades civiles, ya que esto significaría que la policía podría arruinar la vida de cualquiera sin tener que probar absolutamente nada ante los juzgados.
Vía | The Inquirer [es]