Obviamente puse el título acorde al odio que le tengo a Internet Explorer (a partir de aquí, El Innombrable). Pero una maestra de Connecticut, EE.UU. estaría enfrentando un juicio por exponer a niños a pornografía en una computadora.
Julie Amero, la maestra, alega que la pornografía apareció contra su voluntad, en un pop-up instalado gracias a “el navegador” que estaban usando en los equipos. Todo sabemos que el que usa El Innombrable está abierto a recibir toda clase de spyware.
Amero ya había avisado a otros maestros y al asistente del Director del establecimiento de la infección de los equipos, pero nadie hizo nada. Encima la licencia del filtro antyspyware había caducado.
La sentencia se dará a conocer el 2 de marzo, y es posible que se tenga que comer 40 años en prisión culpa de El Innombrable y si “eficiente” bloqueador de pop-ups. Obviamente la culpa no es sólo de IE, sino de la inoperancia del establecimiento que dejó vencer la licencia del antispyware.
