
Hace unas pocas semanas adquirí un router con la idea de compartir la “excelente” conexión cablemodem que posee mi PC con la netbook y el móvil. En un principio pensé para que había comprado el router si podía seguir on line gracias a algún vecino bondadoso que me dejaba usar su conexión. Pero la desesperación me invadió cuando dicho vecino no se conectó por cuatro días seguidos, y yo tuve que recurrir al cable de red, algo que no puede permitirse con una netbook ¿no?
Hoy en día tengo mi propia zona Wi-Fi en el departamento, router mediante, y disfruto de poder navegar en cualquier parte de… los dos metros cuadrados en los que vivo :P Pero claro, si hay algo que a mi me preocupaba era el tema de que el vecino pida una devolución de gentilezas y se cuelgue de mi conexión. Para ello le puse un user y un pass, distinto al predeterminado “admin-admin” (por cierto pruebenlo porque son muchos los boludos que no lo cambian), pero aún tengo mis serias dudas respecto a si es o no seguro.
Una efectiva manera de mantener nuestra red Wi-Fi puertas adentro puede ser éste nuevo invento oriental. Se trata de una pintura, compuesta por algún pigmento especial en base a óxido de hierro y aluminio y que aparentemente bloquea las señales de los equipos externos. Lo mejor de todo, es que fabricar la pintura tiene un costo muy accesible, y de funcionar, no dudaría en comprarla y así mostrarle a mis vecinos lo egoísta que soy.
vía gizmodo
