A continuación, les dejo una traducción que encontré en menéame (via @ffuentes) de un artículo publicado en Techradar, que habla sobre la situación actual de Linux y su futuro prometedor. Les recomiendo que lo lean, no tiene desperdicio.
Linux no tiene un CEO. Consecuentemente, no hay una keynote anual presentada por un carismático personaje. Pero si lo tuviera, y si hubiera una conferencia que hiciese un repaso a la primera mitad de este año, la primera parte empezaría con tres palabras: «Linux está ganando».
Para empezar, una firma de estudios de mercado de Estados Unidos llamado Grupo NPD ha revelado que las ventas del Android de Google sobrepasan a las del iPhone de Apple en el primer cuarto de 2010, otorgándole asi un secundo puesto detrás de RIM.
Android se está volviendo exponencialmente competitivo, impulsando el mercado de los smartphones y emergiendo en el mercado de los tablets, con dispositivos de Dell y Archos que ya están disponibles. Esta puede ser la razón por la cual Apple ha puesto una demanda en contra de HTC por violación de patentes, usando muchos de sus terminales basados en Android como pruebas físicas en su acusación.
Por otro lado, Google ha hecho públicas sus intenciones de hacer libre el codec de video VP8. Este fue adquirido cuando compró On2 a principios de año y será usado junto con Vorbis y el contenedor MKV para crear el formato de video WebM de Google, el cual va a ser de especial importancia para Linux.
El incipiente formato H.264, usado por Apple y muchos flujos de video HTML5, está cargado de patentes, mientras que las actuales implementaciones open-source viven bajo la sombra de la legislación. VP8 y WebM tienen potencial para dejar una huella de calidad teniendo como protector a Google y favoreciendo de este modo a muchas distribuciones Linux, especialmente cuando Mozilla, Opera y Adobe ya han prometido que van a ofrecerle ayuda en este aspecto.
Programa para el Gobierno
Finalmente, la nueva coalición del gobierno de Reino Unido ha publicado su Programa para el Gobierno. Hay dos puntos en esta sección que son realmente buenos para el software libre. Una establece que, «Igualaremos las condiciones y allanaremos el terreno de juego para el software open source,» mientras que otra añade, «Nos aseguraremos de que toda información de los organismos públicos sea publicada en un formato estándar y abierto, de modo que pueda ser utilizado fácilmente con un coste mínimo por parte de terceros.»
Si estas promesas se hacen realidad, habrá un cambio general con respecto al modo de ver el software open source y Linux, que ojalá abra una puerta para su uso dentro del gobierno y las escuelas, dos áreas en la que su uso seria idóneo.
Muchos de nosotros considerábamos que Linux era un éxito, y que debía de haber sido instalado y ejecutado en más ordenadores domésticos que el Windows de Microsoft. Y hay enormes cantidades de usuarios de Linux que todavía piensan de ese modo. Pero el mundo de la informática ha cambiado.
Hay más de una manera de juzgar el éxito de algo que empezó como una buena idea. Windows, Linux y OS X son supervivientes. Han durado mucho porque ya existen dentro de sus propios ecosistemas.
Linux, por ejemplo, es ayudado por la curiosa mezcolanza de la inversiones gubernamentales, las marcas proveedoras de hardware y la total e incondicional ayuda de la comunidad de usuarios y desarrolladores. Hay un umbral de entrada de bajo coste y un subsistema que se mantiene con una reducida inversión. Estos factores han moldeado su presente y su pasado, así como el cómo es y cómo funciona.
Los ecosistemas habitados tanto por Microsoft como Apple se han adaptado correcta e igualitariamente a sus entornos. Para empezar está el dominio de los utilitarios, ofreciendo una funcionalidad robusta por un precio razonable. Y por último está la creciente importancia de la fusión del elitismo y la funcionalidad. Pero las cosas han cambiado.
Los límites entre los ecosistemas se han vuelto poco definidos, y Apple ha sobrepasado a Microsoft en valor de mercado, ganando miles de nuevos seguidores a través de sus bonitas interfaces y unos precios más reducidos. Hay un cambio en la balanza del poder
Menos libre y abierto
Y gracias a Google, Linux se está volviendo menos libre y menos abierto, probando que en los nuevos mercados donde está teniendo su mayor éxito comercial, se está volviendo más parecido a Apple. Las ROMs de Android son encriptadas obligando a los usuarios a tener que conseguir una escalada de privilegios en ellas, las aplicaciones de terceros se venden a través de un único proveedor, y la información personal es mantenida en la nube por una sola empresa.
Si Linux quisiera un éxito similar, lo encontraría si hiciera similares sacrificios en la libertad del usuario.
Pero entonces habríamos fracasado. El ecosistema Linux se habría contaminado por adiciones comerciales al kernel, el soporte de pago y los cortos ciclos de vida. Podría ser un éxito comercial, pero dejaría de ser un proyecto activo.
Nuestro anteriormente mencionado CEO hipotético haría promesas dificiles de cumplir y tomaría decisiones en contra del interés de los usuarios de Linux. Esta es la razón por la cual no hay un CEO para Linux, y es precisamente la razón por la que el éxito del software open source es tan dificil de juzgar desde el punto de vista de sus competidores.
¿Que les pareció? Yo creo que es magnifico y que retrata a la perfección la situación actual de nuestro sistema libre favorito. Lo que no me termina de convencer, es el discurso ambiguo que hay con respecto a Google. Primero, recalca a toda costa como Android se está imponiendo y luego nos recuerda que no es tan libre como parece.
Sigo y seguiré sosteniendo que en un futuro (lejano), todo apuntará a ser libre: desde las obras culturales hasta todo el software. Compartir es un hecho natural, socialmente aceptado e inscripto en los valores de todas las culturas humanas. Entonces, no es extraño creer y afirmar que Linux está ganando, ¿no lo creen?
