
Los dominios .xxx designados para sitios web de pornografía ya han logrado más de 100.000 registros y se espera que antes de finalizar el año 2011 el número se duplique.
Parece que la estrategia para evitar que las personas que no se interesan en ver contenido pornográfico entren a estos sitios web por error va de maravilla y también ayuda a proteger a los menores que utilizan el internet.
De esta forma lo afirma Stuart Lawley un vocero de la entidad que controla el registro de los dominios triple X. Desde hoy cualquier persona puede adquirir un dominio .xxx pero únicamente los que pertenezcan a la industria de la pornografía podrán explotar su potencial en el contenido.
Anteriormente solo empresas acreditadas de pornografía podían obtener estos dominios para sus sitios web pero para beneficiar a los individuos con material amateur y a los que aún no conforman una empresa se tomó la medida de hacerlo un poquito más global.
