Hay varios sitios que sirven para programar el envío de mails una vez que estemos muertos. Pero My Last Email, lleva ese tipo de servicios a otro nivel.
No sólo permite mandar mensajes póstumos, fotos y videos a amigos o familiares sino que también se puede crear una especie de obituario online con su propio libro de condolencias para que tus seres queridos te lloren vía internet. Hasta podés grabar tus últimas palabras.
El servicio se encarga de crear una dirección donde va a funcionar el online obituary y también de reenviar cualquier archivo que el usuario programe. Obviamente, alguien de confianza tiene que guardar la contraseña para activar todo el proceso.