Armas militares experimentales: Desde bombas murciélagos a delfines asesinos

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Los ejércitos del mundo siempre buscaron formas más efectivas y precisas para derrotar a sus enemigos. Hace unos días les mostré una recopilación con prototipos de aviones que quedaron para la historia, ya sea por su costoso desarrollo o sus impensables diseños. Y retomando este tema, les traigo otra lista; esta vez se trata de armas militares experimentales muy extrañas. La mayoría de ellos datan del periodo post Segunda Guerra Mundial, conocido como Guerra Fría.

Bombas Murciélagos:

Casi antes de finalizar la Segunda Guerra Mundial, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos buscaba mejores formas para incendiar y  destruir las ciudades. ¿Y que podían hacer? ¡Fijar bombas incendiarias en los dientes de los murciélagos! La idea era, arrojar estos mamíferos desde aviones para que,  busquen refugio en los sótanos de las casas y fabricas y luego de un tiempo, exploten. A principios de 1940, se realizó una prueba, que termino en el incendio de una base de la Fuerza Aérea en Carisbad, Nuevo México. El proyecto se traslado a la Armada, quien lo siguió durante un año.

El Area 51 de Alaska:

¿Saben que es la Aurora Boreal?  Todd Pedersen, un físico de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos pudo recrear estas luces nocturnas con una enorme instalación de antenas de alta gama, que lanzaban miles de megavatios de ondas de radio a la atmósfera. La instalación se llama HAARP (programa de investigación de aurora activa de alta frecuencia), cuyo objetivo era estudiar la ionosfera para mejorar las radiocomunicaciones. ¿Por qué está en esta lista? El HAARP fue motivo de inmensas teorías de conspiración; se ha dicho que servia para controlar y manipular el clima, que servía para espiarnos o que era una inmensa arma de destrucción.

Lanzacohetes Nuclear:

La Guerra Fría volvió loco al mundo entero; el desastre nuclear estaba presente en la mente de todos los norteamericanos. En 1960, una de las maneras para lanzar ojivas nucleares era, con uno de estos extraños lanzacohetes nucleares, que tenían un alcance máximo de unas 2.5 millas.

Paracaidismo extremo:

En 1960, el capitan Joe Kittinger se lanzo desde la estratosfera (20 millas por sobre la superficie) con un paracaídas experimental. Bajo a mas de 714 millas por horas (rompiendo la velocidad del sonido), superando todo record y sin ningún rasguño. El experimento formaba parte del Proyecto  Excelsior, que buscaba investigar las condiciones a las que se enfrentaban los pilotos de alto vuelo. Hasta la fecha de hoy, nadie pudo romper el récord que marco Kittinger.

Delfines Asesinos:

¿Se acuerdan del capitulo de los Simpsons, donde los delfines tomaban la ciudad? En 1990, el ejército ruso entrenó delfines para que reconozcan los diferentes sonidos de las hélices de los barcos, se acercaran y pusieran bombas. Años mas tarde, se los vendió a Irán. No se supo nada mas de su paradero.

Active Denial System:

Sobre esta arma se dicen muchas cosas. Lo que hace es, lanzar ondas con frecuencia más baja que los rayos X, que causarían quemaduras dolorosas (pero no letales) a quienes se atravesarán en su camino. La Fuerza Aérea de los Estados Unidos libero un reporte censurado, donde se cuenta el caso de un aviador que murió por un extraño rayo muy potente, mientras se probaba el arma.

Armas de espuma Goo:

No conozco alguna traducción para el termino “goo”, pero digamos que se trata de una sustancia de consistencia viscosa y espumosa. El ejército americano esta trabajando en un arma que dispare algo similar a eso, para poder inmovilizar a vehículos y personas, sin dañarlas.

Poderes mentales:

Cuando secuestraron al general italiano James Dozier, el ejército de dicho país no quiso negociar con los terroristas el rescate. Lo que hizo fue, utilizar a dos de sus mejores psíquicos para que intenten hallar al militar. Cada uno dijo una posición diferente y, al final, se pudo localizar a Dozier tras un testimonio de un testigo. Pero durante los años 60´, decenas de científicos comenzaron un estudio con personas con supuestos “poderes mentales”. La idea era que estos pudieran controlar un generador de números aleatorios. Según documentos oficiales, funcionó… a veces.

El mito del LSD:

Decían que la CIA poseía tanto LSD como para idiotizar a todo el mundo. Un ex psiquiatra de la CIA durante la Guerra Fría contó como se usaban a sus compañeros para experimentar con esta droga. Un día vio a un colega suyo andando en ropa interior, con un frasco de LSD apretado en sus axilas para probar si éste, atravesaba la piel. Otro caso fue el extraño suicidio de un investigador de armas biológicas, que se tiro de un décimo piso. Un autopsia posterior reveló que su cerebro estaba hecho papilla, mucho antes de chocar contra el piso.

Manipulando los rayos:

A fines del año pasado, la empresa Darpa mostró un sistema que le permitía lanzar rayos para inutilizar bombas enemigas. Tras varios escándalos, la empresa debió cancelar su desarrollo. Sin embargo, estos “rayos” tenían un alcance de solo 15 metros; bastante pobre si serian utilizados para desactivar bombas. Pero quien sabe que podrían lograr después (?)

Visión Nocturna:

Algo que siempre le envidie a los elfos, es su posibilidad de ver en la oscuridad. La Armada americana estuvo trabajando en una pastilla para que sus tropas pudieran ver en la oscuridad. O al menos, que pudieran distinguir ciertos destellos de luz infrarroja que se podrían utilizar para enviar y recibir mensajes secretos (?).

Como verán, nuevamente el ejército parece sacar bastantes ideas de la ciencia ficción; algunas más posibles, otras bastante alocadas. Sobre todo los murciélagos, y esas pastillas para visión infrarroja :D

Vía: Wired

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