La innovación de la soledad [Vídeo]

Estar conectados no significa estar acompañado.

Esa es la idea principal del vídeo anterior, en el cual a través de unas bellas animaciones explica las fantasías y falsedades que ha creado las redes sociales sobre nuestra idea de comunicación, compartir con otras personas y sentirse acompañado.

En un mundo de tecnología donde todo se hace un poco más fácil ahora las personas se preocupan por ser escuchadas por otras y no por compartir tiempo con ellas, gracias a Internet se puede mentir y compartir lo que no esta sucediendo o experiencias que nunca has vivido, todo esto para sentirse que nos están viendo, que somos alguien cuando en realidad estamos cayendo en una falacia de ser escuchado y estar acompañado.

Así que deja de compartir con personas o amigos por Internet y empieza a acompañarlos en la vida real.

¿Han sentido ese sentimiento de falsa conexión también?

Vía: Denken Über

La vida cuando no se tiene smartphone

Seguramente te ha sucedido la siguiente situación: Quedas con tus amigos para pasar una noche de diversión, hacer una fiesta, comer juntos en un buen restaurante o ir a algún parque de diversiones, donde el objetivo es justamente ese, estar con ellos, pero todo la charla, comunicación y diversión se torna alrededor de los smartphones, en vez de mirarse uno a los otros, a los ojos, se pasan todo el momento chateando con otras personas, enviando tweets o jugando algo, una práctica tan incómoda e incluso de mala educación.

Charlene deGuzman, actriz y Youtuber subió a su cuenta un vídeo en el cual demuestra la dependencia que estamos sufriendo los seres humanos por los smartphones, estamos siempre mirando su pantalla, concentrados en ellos, enfocándonos en lo que sucede en Internet en vez de ver el mundo, el ambiente y lo más importante de todo, a las personas que están a tu alrededor.

En el vídeo se muestra una chica a la cual su novio no le presta atención ni siquiera para abrazarla, los amigos y amigas al momento de tomar un café no sonrién por la charla si no por lo que les muestra la pantalla de su smartphones, parejas que desean capturar el momento pero se olvidan por completo de vivirlo, niños que salen a jugar al exterior pero en realidad están estáticos, sepultados a los píxeles de las pantallas.

Una reflexión para que detengas esta práctica con tus amigos, familiares y conocidos, es incómoda e intolerable para quien la sufre y es de pésima educación para quien la práctica.

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