Retrato de una erupción volcánica

Si me pidieran imaginar el fin del mundo, creo que una de las cosas que vendría inmediatamente a mi mente serían cientos de volcanes en erupción. Quizá porque en mi ciudad hay dos volcanes que adornan el paisaje todos los días, y de vez en cuando uno de ellos se pone a hacer erupción (El volcán de Fuego de Colima)