
Seguramente habrás escuchado hablar alguna vez sobre el Balance de Blancos, y al igual que muchos, en un principio pasaste el tema por alto, sin darle mucha importancia. En la entrada de hoy trataré de explicar de forma rápida y sencilla de que va todo esto, para que sirve, y el por qué de su existencia en la fotografía.
Para comenzar, recordemos que realizar una fotografía es atrapar la luz, jugar con ella y hacer que se estampe sobre una superficie fotosensible, para con ello formar una imagen. Pero esta luz puede provenir de diferentes fuentes, es decir, puede ser la luz natural del Sol en un día despejado, o la misma luz del Sol, pero en un día nublado. O quizá estemos en la cocina de nuestra casa, y la luz provenga de un foco, o fuimos a la oficina, y las lámparas son de tipo incandescente.
