
Hace unas semanas se realizó un evento llamado Tales of the Cocktails, que reúne a referentes de la industria de las bebidas alcohólicas, bármanes, dueños de boliches y afines. Allí hablaron grandes personalidades del ambiente, entre ellas, Eben Freeman, creador de varios tragos famosos y métodos de mezclado. Este personaje encabezo una charla sobre Derechos de autor, en la cual planteo la idea de incluir a las recetas de las bebidas en las leyes de copyright vigentes, ya que los barmans se encuentran indefensos ante los atropellos de… no se, cualquier persona que quiera recrear un trago.
Pero, ¿de donde sale semejante planteo? Freeman parte de la base de que muchos bares utilizan e intercambian recetas sin ningún tipo de consentimiento, ya que las recetas (con sus ingredientes), formulas, compuestos y preescripciones no pueden ser patentadas. Y esto es así por ley. La única forma de patentar una receta es insertando rasgos literales a la misma. Pero igualmente, sólo se estaría protegiendo la parte literal y no la receta en si.