
Volar durante un instante y convertirlo en algo eterno, es lo que logra Natsumi Hayashi en sus fotografías. Dota de ese superpoder a la modelo que aparece en cada toma. Se trata de una técnica en teoría fácil, pero sólo si se cuenta con una sobredosis de paciencia, pues lograr el equilibrio entre la captura perfecta, y una modelo en el aire adoptando una posición específica para dar total realismo a la escena, no cualquiera lo puede lograr.
Si lo quieres intentar, te aconsejo usar un lente luminoso y bastante rápido. Pues así podrás congelar mejor el «vuelo«. Que a tu modelo le guste el deporte, pues de lo contrario a la décima toma seguramente estará agotada. Que pegue un buen brinco, y que trate de simular en el aire que va caminando, nadando, flotando, pateando un balón, o cualquier posición que se te ocurra. Y como extra, si tu equipo cuenta con ráfaga, esta será la opción de oro para utilizarla. A reserva de que limite la calidad de las fotos, y busques lo contrario. Ah, y claro, acá tienes un poco de inspiración: