La familia Petrillo tenia un gato muy hermoso, de esos que son parecidos a Garfield (que a mi, me encantan). Pero cayeron en desgracia cuando un amigo le aviso que su querido Alfie yacía muerto al costado de la carretera. Inmediatamente el señor Petrillo fue a buscar a su mascota y a prepararle un digno funeral, con entierro incluido.
Paso el tiempo, la familia superó la tragedia y se mudaron a otra casa a otro vecindario llevándose también a Freddie, su otro gato igual a Alfie. Vivían muy felices, estaban a punto de comer perdices cuando reciben un llamado de un antiguo vecino, informándoles que un felino color jengibre muy similar a Alfie, intentaba ingresar en su anterior casa. Angelo Petrillo le contesto que era imposible, Freddie estaba con ellos y Alfie… estaba muerto. Pero el vecino prosiguió y contó que este extraño gato intentaba colarse al antiguo dormitorio de la familia Petrillo, de la misma manera que Alfie solía hacerlo.
