Quizá yo sea muy quisquilloso o especial respecto a mi «identidad» online, refiriéndome a identidad como los nombres de usuario que registro en cada servicio, página, blog o cualquier sitio de Internet. Claro, salvo que sea algo formal, como el correo electrónico de la universidad o de la empresa donde laboro, siempre trato de mantener uno y no más de un nombre de usuario.
¿Para qué? Se podrán preguntar algunos. Y bueno, realmente no tiene que ser ley lo que comento, pero cuando uno está sumergido en este mundo virtual, de alguna manera tenemos que volverlo un poco más real, y manejando un pseudónimo idéntico en cada sitio, podemos hacer que la gente asocie dicho nombre con una persona.
